La dirigencia de la Academia resolvió apartar al defensor uruguayo, quien ya había quedado al margen de las convocatorias de Sebastián Romero luego del incidente con los hinchas en el clásico ante Independiente. A partir de este viernes, se entrenará de manera diferenciada en el predio Tita Mattiussi.
La dirigencia de Racing Club decidió separar del plantel profesional a Alfonso Espino, luego de un nuevo episodio de tensión, esta vez con Sebastián Saja, director deportivo de la institución. El defensor uruguayo dejará de entrenarse junto a sus compañeros y continuará trabajando en el predio Tita Mattiussi.
El futbolista ya había perdido terreno en la consideración del entrenador Sebastián Romero después del incidente que protagonizó con los hinchas durante el clásico frente a Independiente, cuando respondió a las críticas desde el campo de juego y se generó un intercambio de insultos.
La situación se agravó en las últimas horas, luego de un fuerte cruce con Saja, que habría sido el detonante de la decisión dirigencial de apartarlo del grupo principal.
Espino llegó a Racing en el último mercado de pases, con el pase en su poder desde Rayo Vallecano de España. Su incorporación había tenido como objetivo cubrir el lugar que dejó Gabriel Rojas, uno de los jugadores más valorados por los hinchas debido a sus actuaciones, que incluso le permitieron ser convocado por Lionel Scaloni a la Selección Argentina.
Sin embargo, el lateral uruguayo no logró consolidarse en el equipo. En total, acumuló apenas 163 minutos de juego: disputó tres encuentros en el Torneo Clausura, dos de ellos como titular, y también estuvo desde el arranque en el compromiso por la Copa Argentina frente a Defensa y Justicia.
Sus rendimientos lo llevaron a perder el puesto frente a Ignacio Rodríguez, quien debió desempeñarse en una posición que no es la habitual. A esa situación deportiva se sumó el malestar de los simpatizantes por su estado físico, uno de los cuestionamientos que desencadenó el enfrentamiento con los hinchas en el Cilindro.
Después de aquel episodio, la dirigencia resolvió que Espino no integrara las convocatorias para los compromisos frente a River y Aldosivi. La falta de participación habría generado el malestar del defensor, que terminó protagonizando el enfrentamiento con Saja.
De esta manera, el uruguayo continuará entrenándose en el predio Tita Mattiussi, separado del plantel profesional. Su futuro en la institución quedará sujeto a las decisiones que se tomen de cara al próximo mercado de pases.
A Racing le resta disputar un último encuentro en el Torneo Clausura, frente a Barracas Central, en un cierre de temporada en el que ya no tendrá objetivos deportivos en juego.