Las viviendas que entrega el Ministerio de Hábitat y Desarrollo Urbano representan más que un techo justo: son hogares donde las familias comienzan proyectos acompañados de, entre otros elementos como bibliotecas y plantas, vajilla nueva elaborada por la Cooperativa de Trabajo Cristal Avellaneda.
En ese sentido, la ministra Silvina Batakis visitó la fábrica donde se hacen los productos Durax, en otra muestra de todo el trabajo que hay detrás de cada derecho garantizado en toda la provincia de Buenos Aires.
“La alegría de las familias con las casas nuevas es inmensa, pero cuando ven que además de eso hubo personas que pensaron que sería lindo que tuviesen vajilla para estrenar, habla de mucho más: es una muestra de humanidad y de amor”, dijo Batakis.
“Nosotros sabemos que con la obra pública generamos un círculo virtuoso que no sólo ayuda a los beneficiarios sino que implica un rédito muy importante para distintos sectores de la sociedad”, agregó la ministra.
Y es que las casas son parte de proyectos urbanos donde el rol de la obra pública implica que la presencia del Estado genera beneficios en las economías locales y regionales.
Con este tipo de iniciativas se le da espacio y valor a fábricas recuperadas que brindan soluciones confiables con sus productos diseñados para el uso real del día a día. Valorando así los productos nacionales que enriquecen al país, a su identidad y a su vez generan empleo.
Pero además, la sustentabilidad es uno de los ejes fundamentales de la cartera de Hábitat, por lo que entregar productos duraderos y realizados mediante procesos responsables, reduce el recambio y promueve un consumo más consciente.
Participaron de la recorrida el titular de Durax, Antonio Bucci, el presidente del IPAC (Instituto Provincial de Asociativismo y Cooperativismo), Gildo Onorato, junto a personal de la cooperativa y trabajadores de la planta ubicada en Gerli, pleno corazón de Avellaneda.