El Puerto de Dock Sud presentó este jueves Dock Sud Global y Aula Puerto, dos iniciativas impulsadas por el Consorcio de Gestión del Puerto de Dock Sud para fortalecer el vínculo entre la actividad portuaria, el entramado productivo bonaerense y la formación para el trabajo. El lanzamiento se realizó en el Parque Municipal Multipropósito La Estación, en el marco de la Ronda de Negocios Avellaneda 2026, que reunió a más de 300 empresas, entre pymes, grandes industrias, cooperativas, entidades financieras y otros actores de la cadena productiva.
En diálogo con Avellaneda Hoy, la presidenta del Consorcio, Mónica Litza, explicó que las dos propuestas surgieron de una misma preocupación: cómo lograr que el desarrollo del Puerto tenga un impacto concreto en la comunidad y genere nuevas oportunidades para trabajadores y empresas de la región.
“Nosotros no podemos avanzar en un desarrollo productivo en la región si no hacemos que ese desarrollo derrame sobre la comunidad”, sostuvo Litza. Para la presidenta del Consorcio, ese vínculo debe construirse, entre otras vías, incorporando trabajadores y talento de Avellaneda y de la provincia de Buenos Aires a las empresas vinculadas con la actividad portuaria.
La iniciativa se presentó además en un contexto que Litza caracterizó como complejo para la industria, el comercio y el empleo. En ese escenario, planteó que el mundo del trabajo portuario atraviesa una transformación acelerada por la incorporación de nuevas tecnologías y que la capacitación resulta fundamental para acompañar ese proceso.
“Ahora la tecnología reemplazó todo lo que pueda ser automático y va a ser automático. Y tenemos que reconvertirnos los humanos a las nuevas modalidades de trabajo incluyendo la tecnología”, señaló.
Dock Sud Global fue pensado como una herramienta de acompañamiento para pymes, industrias y comercios que quieran vincularse con el comercio internacional. La propuesta contempla asistencia técnica, información sobre mercados, herramientas financieras, cuestiones aduaneras y arancelarias y articulación con distintos actores vinculados al comercio exterior.
Para Litza, uno de los principales obstáculos que encuentran las empresas es la dispersión de esas herramientas. Una pyme puede contar con un producto competitivo, pero necesita además conocer los mercados, identificar oportunidades, acceder a financiamiento y resolver aspectos técnicos para poder internacionalizarse.
“Por ahí pueden tener un buen producto, pero tener un buen producto no alcanza”, explicó. La propuesta busca entonces concentrar en una misma instancia el asesoramiento de especialistas, despachantes de aduana, expertos en comercio exterior, cámaras empresarias y entidades financieras.
El programa también contempla áreas especializadas según diferentes regiones del mundo. Litza explicó que se trabajará sobre mercados de Asia, África, Europa y América, teniendo en cuenta que cada uno presenta características y requisitos diferentes para las empresas que buscan ingresar en ellos.
De esta manera, el Puerto busca ampliar su función como nodo logístico y convertirse también en un espacio de articulación que permita acercar al entramado productivo bonaerense las herramientas necesarias para participar del comercio internacional.
Aula Puerto y las nuevas demandas del trabajo
La segunda propuesta, Aula Puerto, está orientada a la capacitación y formación vinculada con las nuevas demandas de la actividad portuaria. El programa funcionará a través de una plataforma digital y contará con la participación de universidades públicas, instituciones educativas, empresas y organizaciones sindicales.
La plataforma fue desarrollada por la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Avellaneda, y el Consorcio prevé trabajar con distintas universidades públicas nacionales para desarrollar los contenidos. Entre las instituciones mencionadas por Litza aparecen la Universidad Nacional de Avellaneda, la Universidad Tecnológica Nacional, la Universidad Nacional de La Matanza y la Universidad Nacional de Lanús.
La oferta será escalable e incluirá cursos breves e intensivos, diplomaturas y otras instancias de formación. También se incorporarán idiomas como inglés, portugués y chino, orientados al comercio exterior.
La articulación no se limitará al ámbito académico. El proyecto también prevé incorporar el conocimiento y la experiencia de los gremios y de las empresas que operan en el Puerto. Litza mencionó, por ejemplo, la posibilidad de realizar pasantías y aprovechar herramientas de capacitación existentes en las compañías, como simuladores destinados al manejo de grúas pórtico.
A futuro, el objetivo es incluso avanzar hacia nuevas propuestas académicas vinculadas directamente con las necesidades del sector portuario, entre ellas posibles carreras relacionadas con logística o ingeniería.

Más allá de sus objetivos específicos, Litza ubicó a Dock Sud Global y Aula Puerto dentro de una estrategia más amplia: integrar al Puerto con la ciudad y con el territorio del que forma parte.
“Hoy está como medio disociado lo que es el puerto de lo que es la comunidad, el territorio. Estamos trabajando mucho en una narrativa que incorpore el puerto como parte de la ciudad y de la región”, sostuvo.
La expectativa del Consorcio es que durante el próximo año se profundice la cooperación entre empresas, universidades, trabajadores y organismos públicos, y que esa articulación permita aprovechar mejor las capacidades existentes en Avellaneda y en la región.
La elección de la Ronda de Negocios Avellaneda 2026 para presentar las dos iniciativas respondió precisamente a esa búsqueda de articulación. La jornada fue organizada por el Ministerio de Producción de la Provincia de Buenos Aires, el Municipio de Avellaneda, el Consorcio de Gestión del Puerto de Dock Sud, la Unión Industrial de Avellaneda y el Frente Productivo.
Para Litza, frente a un escenario adverso para buena parte del entramado productivo, la respuesta pasa por fortalecer los vínculos existentes. “No bajar los brazos y unirnos. Fundamentalmente unirnos”, afirmó.
El desafío que queda planteado es que el Puerto no sea solamente un punto de entrada y salida de mercancías, sino también un espacio capaz de conectar producción, conocimiento y trabajo, y de generar oportunidades que tengan impacto directo en Avellaneda y en la provincia de Buenos Aires.
Por otra parte, desde el Consorcio de Gestión del Puerto de Dock Sud agradecieron profundamente el acompañamiento de la Municipalidad de Avellaneda, de la intendenta Magdalena Sierra y de Jorge Ferraresi, cuyo apoyo y respaldo resultan fundamentales para llevar adelante estas iniciativas: “Sin su apoyo no podríamos hacer nada de esto. Siempre nos alientan a seguir avanzando”, aseguraron.