La era post Gustavo Costas todavía no logra despegar en Racing. Por el contrario, el comienzo del ciclo de Juan Pablo Vojvoda transita por un camino cada vez más complicado. La Academia volvió a perder, esta vez por 3-1 ante Independiente Rivadavia en Mendoza, y quedó penúltima en la Zona B del Torneo Clausura, con apenas cinco puntos. En la tabla anual, además, ocupa el 22° lugar y ya está a diez unidades del último equipo que hoy estaría clasificando a la Copa Sudamericana.
La derrota en el Bautista Gargantini fue la cuarta de Racing en sus últimas seis presentaciones. En ese período, apenas consiguió empatar 1-1 como local frente a Boca y derrotar 1-0 a Belgrano de Córdoba por los octavos de final de la Copa Argentina. En el Clausura, la Academia no volvió a ganar desde la primera fecha, cuando venció 2-1 a Gimnasia en Avellaneda.
El dato refleja la magnitud del mal momento: Racing sólo supera en la tabla a Aldosivi, que también tiene cinco puntos, aunque el conjunto marplatense cuenta con una peor diferencia de gol y todavía no consiguió ganar por el campeonato en lo que va del año.
El inicio de Vojvoda, entonces, aparece muy lejos de lo esperado. El entrenador todavía no logra darle una identidad definida a un equipo que muestra algunos rendimientos individuales interesantes, como los de Facundo Cambeses, el juvenil Mateo Martínez y el volante central Leonel Pérez, pero que continúa exhibiendo problemas colectivos.
La fragilidad defensiva es, hasta ahora, uno de los principales síntomas. Racing recibió goles en siete de los nueve partidos dirigidos por Vojvoda y tampoco consigue compensar esa debilidad con una producción ofensiva que le permita sostener los partidos.
En Mendoza, el encuentro se complicó desde el comienzo. Independiente Rivadavia dispuso de un penal sancionado a través del VAR por un forcejeo dentro del área entre el juvenil Sergio Escudero y Leonel Bucca. La acción generó dudas por la falta de claridad de las imágenes, aunque el árbitro Álvaro Carranza explicó por el micrófono del estadio que había observado una infracción del defensor de apenas 18 años.
Racing, sin embargo, tuvo a Cambeses para evitar el golpe inicial. El arquero se lució al contener el remate del paraguayo Alex Arce y mantuvo el cero.
A partir de esa intervención, la Academia tomó confianza y encontró la ventaja a los 20 minutos. Matko Miljevic recibió fuera del área y sacó un preciso derechazo que se metió lejos del alcance del arquero mendocino para establecer el 1-0.
Pero las dificultades defensivas volvieron a aparecer antes del descanso. Racing no consiguió despejar una jugada dentro de su propia área, pese a una serie de buenas intervenciones de Escudero, y Gonzalo Ríos aprovechó la oportunidad para marcar el empate a los 39 minutos.
El primer tiempo había entregado ritmo y situaciones. La segunda mitad, en cambio, fue mucho más discreta. Durante varios minutos ninguno de los dos equipos consiguió imponer condiciones hasta que Alfredo Berti movió el banco: salió Maxi Salas e ingresó Fabrizio Sartori.
El cambio tuvo efecto inmediato. Apenas ingresado, Sartori apareció prácticamente debajo del arco después de un córner y empujó la pelota para poner a Independiente Rivadavia 2-1 arriba a los 70 minutos.
Con la necesidad de revertir el resultado y consciente de su situación en las tablas, Vojvoda apostó por acumular jugadores en ataque. Racing adelantó sus líneas, pero también quedó expuesto en defensa. La búsqueda del empate terminó convirtiéndose en un riesgo que la Lepra mendocina supo aprovechar.
En el último minuto, después de otro envío al área de Nicolás Bolcato, Independiente Rivadavia salió rápido de contra. Arce quedó mano a mano con Espino, lo superó con experiencia y encaró hacia Cambeses. El arquero volvió a responder con una gran intervención, pero el rebote quedó servido para el delantero paraguayo, que esta vez no perdonó.
El 3-1 selló la historia y profundizó la crisis de Racing. Para Independiente Rivadavia, en cambio, significó recuperar el liderazgo de la tabla anual junto con Argentinos Juniors.
El equipo de Alfredo Berti atraviesa un presente que obliga a tomar nota: aun sin Sebastián Villa y después de quedar eliminado de la Copa Libertadores, la Lepra mendocina volvió a demostrar que continúa entre los equipos más competitivos del fútbol argentino.
Para Racing, el escenario es diametralmente opuesto. El ciclo Vojvoda recién comienza, pero los resultados ya encendieron las alarmas. La Academia está lejos de los playoffs, cada vez más alejada de las copas y todavía sin encontrar el rumbo.