La Selección Argentina no pudo alcanzar el bicampeonato del mundo. En una final intensa y cargada de emociones disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el equipo dirigido por Lionel Scaloni cayó por 1-0 frente a España en el tiempo suplementario y cerró una destacada participación en la Copa del Mundo.
Durante gran parte del encuentro, la Albiceleste sostuvo el resultado gracias a un enorme esfuerzo colectivo y a las intervenciones de Emiliano "Dibu" Martínez, quien evitó en varias oportunidades la caída de su arco. En ataque, Lionel Messi volvió a asumir el liderazgo del equipo. El capitán fue el encargado de conducir cada avance argentino, intentó asociarse con sus compañeros y buscó generar peligro, aunque estuvo bien controlado por la defensa española y dispuso de pocas situaciones claras para desequilibrar.
La final también quedó marcada por las bajas que sufrió el conjunto nacional. Lisandro Martínez debió abandonar el campo de juego por una lesión muscular, mientras que Cristian "Cuti" Romero también pidió el cambio por molestias físicas. Sin sus dos centrales titulares, Scaloni tuvo que rearmar la defensa en el momento de mayor dominio español. A ese panorama se sumó la expulsión de Enzo Fernández en el tramo decisivo, dejando a la Selección con diez futbolistas para afrontar la prórroga.
Con el desgaste físico acumulado y un hombre menos, Argentina resistió hasta donde pudo. Sin embargo, a los 106 minutos, Ferran Torres aprovechó un descuido defensivo para vencer a Emiliano Martínez y marcar el único gol de la final, que le dio a España su segunda Copa del Mundo.
Pese a la derrota, la Albiceleste dejó una imagen de entrega, sacrificio y compromiso. La prensa argentina coincidió en destacar el carácter del equipo de Lionel Scaloni, aunque también reconoció la superioridad futbolística de España a lo largo del encuentro.
Tras el pitazo final hubo momentos de tensión entre jugadores de ambos seleccionados, luego de que algunos futbolistas españoles celebraran cerca del plantel argentino. Más tarde, Lionel Scaloni se mostró visiblemente emocionado en conferencia de prensa, agradeció el esfuerzo de sus dirigidos y dejó abierta la incógnita sobre su continuidad al frente de la Selección.
De esta manera, Argentina cerró un nuevo Mundial entre los dos mejores equipos del planeta. Aunque el sueño del bicampeonato quedó trunco, el conjunto nacional volvió a demostrar su competitividad y se despidió con la frente en alto tras otra histórica campaña mundialista.