La clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026 desató una verdadera fiesta en Avellaneda. Minutos después del triunfo por 2-1 frente a Inglaterra, cientos de vecinos coparon las calles para celebrar una de las victorias más emotivas del seleccionado nacional.
Los principales puntos de encuentro fueron la Plaza Alsina, en Avellaneda Centro, y la tradicional esquina de avenida Mitre y Las Flores, en Wilde, donde familias enteras, grupos de amigos y vecinos se reunieron para compartir los festejos con banderas, camisetas, fuegos artificiales, bombos y bocinazos.
El clima de celebración comenzó con los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, que sellaron la remontada argentina, y se intensificó tras el pitazo final. A medida que avanzaban los minutos, decenas de autos colmados de hinchas recorrieron las principales avenidas haciendo sonar sus bocinas, mientras cientos de vecinos caminaban varias cuadras para sumarse al festejo. Entre abrazos, cánticos y banderas celestes y blancas, la celebración se extendió hasta la madrugada.
El triunfo frente a Inglaterra también despertó una fuerte carga simbólica entre los hinchas. Durante los festejos pudieron verse numerosas banderas, remeras y estandartes con la imagen de Diego Armando Maradona, en homenaje a la histórica victoria sobre el conjunto inglés en el Mundial de México 1986.
La emoción se hizo sentir en cada rincón de los puntos de concentración, donde no faltaron los clásicos cánticos dedicados a la Selección y al capitán Lionel Messi, en una noche que quedará grabada en la memoria de los vecinos.

La alegría tuvo su origen en una remontada épica de la Albiceleste en Atlanta. Luego de comenzar en desventaja por el gol de Anthony Gordon, el equipo dirigido por Lionel Scaloni reaccionó en los minutos finales gracias a los tantos de Enzo Fernández y Lautaro Martínez para imponerse por 2-1 y conseguir el pase a una nueva final mundialista.
Con la clasificación asegurada, la ilusión ya se trasladó al próximo domingo, cuando Argentina enfrentará a España en Nueva Jersey con el objetivo de conquistar un nuevo título del mundo. Mientras tanto, en Avellaneda, la celebración volvió a demostrar la pasión con la que los vecinos viven cada capítulo de la historia de la Selección argentina.