Avellaneda se prepara para recibir este domingo a miles de fanáticos que llegarán desde distintos puntos del país para participar del velorio público de Carlos "Indio" Solari. En medio de ese acontecimiento histórico, una pizzería temática de Villa Domínico quedó inesperadamente ubicada en el corazón de la despedida.
Frente al Parque Domínico y a pocos metros del Polideportivo José María Gatica, donde se realizará el homenaje desde las 11 de la mañana, se encuentra "Pizza Redonditos", un emprendimiento gastronómico nacido de la pasión por Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
La historia parece salida de una canción de la mítica banda. Lo que comenzó como un proyecto familiar impulsado por los hermanos Leo y Fernando terminó convirtiéndose en uno de los principales puntos de encuentro de la comunidad ricotera en el sur del conurbano bonaerense.

Desde sus inicios, Pizza Redonditos buscó combinar la tradición de los bodegones de barrio con el universo simbólico de Los Redondos. El local fue concebido como un espacio temático donde la identidad de la banda está presente en cada rincón.
Las paredes exhiben afiches históricos, ilustraciones y referencias visuales vinculadas al grupo, mientras que las canciones más emblemáticas acompañan la experiencia de quienes visitan el lugar. Con el tiempo, la propuesta logró consolidarse como un punto de referencia para fanáticos de distintas generaciones.
La elección del nombre tampoco fue planificada. Según recordó Leo, durante los días previos a la inauguración aún no tenían definido cómo llamar al negocio. La primera propuesta había sido "No lo soñé", en homenaje a uno de los versos más conocidos del repertorio ricotero.
Sin embargo, fueron los propios vecinos quienes terminaron bautizando el comercio.
"La gente empezó a decir 'vamos a Redonditos' o 'pedimos en Redonditos'. Ahí tuvimos que cambiar el nombre y hasta el packaging", relató el propietario.
La decisión terminó fortaleciendo el vínculo con el barrio y consolidando una identidad propia que hoy es reconocida por toda la comunidad ricotera de la zona.

Los dueños destacan que el objetivo siempre fue construir un espacio familiar y abierto a todos los públicos. "Tratamos de que todos los que vengan la pasen bien. Que puedan venir chicos, gente grande. Apuntamos a un público barrial", explicó Leo.
Con el crecimiento sostenido de la demanda, el emprendimiento amplió su presencia en Villa Domínico y actualmente cuenta con dos sucursales. Sin embargo, la sede principal, ubicada sobre la Avenida Mitre frente al Parque Domínico, será la que este domingo concentre la mayor atención.
La cercanía con el lugar elegido para el velorio público convirtió a Pizza Redonditos en una parada obligada para miles de seguidores del Indio que llegarán desde distintas provincias.
"Estamos muy tristes, pero es increíble cómo se dio todo. Termina siendo un epicentro para miles de personas", expresó Leo.
Aún sorprendido por la magnitud del acontecimiento, aseguró que nunca imaginó que el homenaje al cantante terminaría desarrollándose prácticamente frente a su local.
"Nunca pensamos que llegaría este momento de esta manera. Esperemos que la gente se comporte y que cada uno pueda atravesar el dolor como pueda", señaló.
Pese a las complicaciones logísticas que generará la concentración masiva de personas, los propietarios decidieron mantener abiertas las puertas del negocio. "Va a ser un lío de gente, pero no vamos a cerrar. Queremos estar con la gente", afirmó.
La emoción también tiene un componente personal. Leo confesó que uno de sus mayores deseos es poder acercarse al homenaje para despedir al músico que inspiró buena parte de su proyecto de vida. "Lo único que pido es poder estar cerca del Indio, aunque sea un ratito", sostuvo.
Mientras Avellaneda se prepara para una de las convocatorias populares más importantes de los últimos años, Pizza Redonditos se encuentra frente a una coincidencia difícil de imaginar: ser, por obra del destino, uno de los escenarios más simbólicos de la despedida de quien marcó a generaciones enteras con su música.