El Gobierno nacional dispuso una transferencia adicional de fondos a las empresas de transporte que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con el objetivo de saldar deudas acumuladas, sostener el servicio y evitar nuevos recortes en las frecuencias.
La medida se enmarca en un contexto de tensión con el sector, luego de los conflictos recientes que derivaron en una disminución de la circulación de unidades y afectaron a miles de usuarios.
La decisión fue definida este martes durante una reunión encabezada por la Secretaría de Coordinación de Infraestructura y la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía, de la que participaron funcionarios y representantes de las cámaras empresarias. En ese encuentro, ambas partes acordaron volver a reunirse dentro de 15 días para avanzar en una agenda de reformas estructurales.
Desde la Secretaría de Transporte señalaron que el envío de fondos apunta a “ordenar las cuentas de las compañías y garantizar un nivel de servicio acorde a la demanda”. En lo inmediato, el objetivo central es evitar que se repitan situaciones como las del jueves pasado, cuando se registraron recortes en las frecuencias.
Durante la reunión también se analizaron variables técnicas y económicas que inciden en el funcionamiento del sistema. “La transferencia permitirá contribuir a la regularización de las cuentas y de las frecuencias”, indicaron fuentes oficiales, en línea con los reclamos planteados por las empresas del sector.
Uno de los aspectos que aún no fue precisado es el monto total que se transferirá. Desde el Gobierno evitaron dar cifras concretas, mientras que en el sector privado estiman que la deuda por subsidios impagos del primer trimestre asciende a unos $100.000 millones. Por su parte, el Ejecutivo reconoce compromisos por alrededor de $95.000 millones. En la previa del encuentro, además, se giraron $5.000 millones en concepto de anticipo.
Más allá de la urgencia financiera, el Gobierno presentó un plan de acción para reorganizar el sistema de transporte en el corto plazo. La iniciativa busca mejorar la eficiencia, optimizar la prestación y adecuar los servicios a la demanda real de los usuarios.
En ese marco, se discutieron propuestas orientadas a reducir costos operativos, transparentar los recorridos y fortalecer los mecanismos de control sobre la distribución de las frecuencias.
El esquema de trabajo contempla la conformación de mesas técnicas entre el Estado y las cámaras empresarias, con el objetivo de sostener un canal de diálogo permanente, avanzar en soluciones conjuntas y monitorear el cumplimiento de los compromisos asumidos.
Del encuentro participaron Carlos Frugoni, Fernando Herrmann, Fernando Cortés y Mariano Plencovich por el lado oficial. En representación del sector privado asistieron Luciano Fusaro y Oscar Álvarez por la AAETA, Roberto Rodríguez por la CTPBA, Daniel De Ingeniis por la CETUBA y Daniel Tenisci por la CEAP.