Independiente igualó 1 a 1 frente a Boca en la Bombonera, en un encuentro que tuvo un primer tiempo intenso pero que perdió ritmo y ambición en el complemento.
El equipo de Avellaneda comenzó mejor y logró abrir el marcador a los nueve minutos, cuando Matías Abaldo aprovechó el primer avance claro para poner en ventaja al Rojo. A partir de allí, el conjunto dirigido por Gustavo Quinteros se replegó con orden, apostó al contraataque y complicó a un Boca alternativo, que tuvo mayor tenencia pero escasa profundidad.
Durante esa primera etapa, el local apenas generó peligro con dos cabezazos aislados, hasta que sobre el cierre llegó la jugada que cambió el desarrollo. Tras una acción polémica entre Alan Velasco y Carlos Valdez, el árbitro Andrés Merlos, a instancias del VAR, sancionó penal. Luego de varios minutos de discusión, Milton Giménez convirtió y estableció el empate. La decisión desató protestas en Independiente y derivó en la expulsión de su entrenador.
En el segundo tiempo, el Rojo modificó su postura y se animó a adelantar líneas. Con Iván Marcone como eje en el mediocampo, acompañado por el despliegue de Pérez Curci y Malcorra, logró manejar la pelota por momentos. Sin embargo, volvió a carecer de peso ofensivo y no logró inquietar con claridad a la defensa rival.
Boca, por su parte, apostó al contraataque tras los ingresos en ofensiva, pero tampoco consiguió lastimar. Apenas generó una situación clara que Rodrigo Rey resolvió ante Miguel Merentiel.
Con el correr de los minutos, el partido se fue diluyendo. Independiente reforzó la defensa con una línea de cinco y Boca no encontró caminos. El empate terminó sellándose mucho antes del pitazo final, en un cierre marcado por la falta de ideas y la conformidad de ambos equipos.