El último mercado de pases en Brasil resultó uno de los más activos para Racing en cuanto a ofertas e intereses por sus futbolistas. Con Europa aún en una etapa de menor movimiento y a la espera del gran mercado de mitad de año, el Brasileirao fue el principal destino de los jugadores de la Academia.
En ese contexto, la dirigencia encabezada por Diego Milito concretó dos transferencias importantes: la venta de Juan Nardoni y la salida de Johan Carbonero. Al mismo tiempo, rechazó ofertas por Marco Di Césare y Gastón Martirena.
Sin embargo, detrás de las operaciones apareció un problema inesperado: los clubes brasileños involucrados todavía no están al día con los pagos acordados.
La transferencia más importante fue la de Nardoni al Grêmio. Racing vendió el 80% del pase por 8 millones de dólares brutos, con la posibilidad de sumar otros 2 millones en objetivos.
Según trascendió, el club de Avellaneda recibió el mes pasado los primeros 2 millones de dólares, pero ese monto no corresponde a la totalidad de la primera cuota pactada.
El club brasileño todavía adeuda otros 2 millones, que representan el 50% restante de la primera cuota, originalmente fijada en 4 millones de dólares.
En la dirigencia de la Academia siguen de cerca la situación y buscan resolverla sin que el conflicto escale. Mientras tanto, el mediocampista apenas disputó un partido con su nuevo equipo, ante Atlético Mineiro.
El caso de Carbonero presenta un escenario todavía más complejo. El Sport Club Internacional —conocido como Inter de Porto Alegre— no habría abonado aún ningún monto por el colombiano.
Según lo acordado, el club brasileño debía pagar 400.000 dólares por el préstamo y luego comenzar a cancelar 2,4 millones de dólares por el 75% del pase.
Ese monto debía dividirse en cuatro cuotas de 600.000 dólares, pero hasta el momento ninguna fue abonada. A esa deuda, además, se le sumarían intereses por mora.
Inter ya había protagonizado conflictos por demoras en pagos en otras transferencias, y en Racing existe preocupación de que la situación vuelva a repetirse.
Paradójicamente, el extremo colombiano ya es una pieza habitual en el equipo brasileño: viene siendo titular en el Brasileirao y también disputó los partidos de ida y vuelta de la final del Campeonato Gaúcho frente a Grêmio.
Mientras tanto, en Avellaneda esperan que los clubes de Porto Alegre regularicen la situación y cumplan con los compromisos económicos asumidos en el último mercado de pases.