En medio de los conflictos laborales y las dificultades operativas que atraviesa la empresa MOQSA, en el sector del transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) comenzaron a circular versiones sobre un posible cambio en la operación de algunos de sus servicios.
Según consignaron medios especializados, la firma que actualmente administra la línea 17 —que conecta Wilde, en Avellaneda, con el barrio porteño de Recoleta— estaría en condiciones de asumir la explotación de varios ramales hoy operados por MOQSA, entre ellos las líneas 159 y 22.
El trascendido surge en un contexto complejo para la histórica compañía del sur del conurbano bonaerense, que en los últimos meses enfrentó reiteradas medidas de fuerza por parte de sus trabajadores.
Los choferes realizaron paros y protestas debido a atrasos en el pago de salarios, lo que generó interrupciones en el servicio y afectó a miles de usuarios que dependen diariamente de estas líneas para trasladarse entre distintos puntos del conurbano y la Ciudad de Buenos Aires.
Hasta el momento no hubo confirmación oficial por parte de las empresas involucradas ni de organismos de control del transporte. Sin embargo, la versión generó expectativas dentro del sector y entre los pasajeros habituales de estos recorridos, que atraviesan un período de incertidumbre respecto a la continuidad y regularidad del servicio.
De concretarse, el eventual desembarco de la operadora de la línea 17 implicaría una reconfiguración significativa del mapa del transporte en la zona sur del conurbano, con impacto directo en corredores que conectan distritos como Quilmes, Avellaneda y la Ciudad de Buenos Aires.
Por ahora, la posibilidad se mantiene en el terreno de las versiones, aunque los recientes conflictos laborales en MOQSA alimentan las especulaciones sobre un posible cambio en la gestión de algunos de sus recorridos.