Estudiantes del ciclo Secundario del Colegio Racing Club participaron de una charla a cargo de Fernando Signorini, histórico preparador físico de Diego Maradona. El encuentro, que se desarrolló en la Sede Avellaneda, giró en torno a los valores del compromiso, el esfuerzo, la educación y la determinación para luchar por los ideales. El recuerdo del Diez fue uno de los momentos más emotivos de la jornada.
Signorini, quien trabajó junto a Maradona en Racing en 1995 y lo acompañó también en 2004 junto a Ubaldo Matildo Fillol, dejó en claro por qué sigue siendo una figura vigente: por la lucidez, la firmeza en sus conceptos y la potencia de su mensaje. Acompañado por Ivana Nouet, una de las máximas referentes del patinaje artístico argentino y actual coach deportiva, fue recibido por autoridades del colegio y por Miguel Gomis, Coordinador General de Fútbol Amateur.
Durante la charla, compartió experiencias, reflexiones y valores con estudiantes del siglo XXI, quienes, a través de videos, conocen las hazañas deportivas de Maradona. Signorini estuvo allí, en el origen de muchas de esas gestas, y fue testigo directo del camino de talento, esfuerzo y convicciones que forjó al Diez.
“Nunca dejen de estudiar, de prepararse. En ese camino de esfuerzo está una de las llaves para lograr lo que cada uno persigue. Las convicciones son un motor, como lo fueron para Diego. Si uno cree, si está convencido, y si hay nobleza en esos objetivos, eso debe ser una fuente de inspiración”, expresó Signorini ante un auditorio atento y emocionado.
Además, remarcó que, más allá del talento, lo que define a una persona es su actitud frente al esfuerzo cotidiano. “No son épocas fáciles, pero ese es el desafío: no perder el rumbo, ser solidarios, no traicionarse. El esfuerzo del día a día siempre trae recompensa. El fútbol en particular es un maravilloso argumento formativo y cultural capaz de ayudarnos a ser mejores, sobre todo en cuanto a los valores: se trata de recuperar la nobleza, la honestidad, la solidaridad que están presentes en el juego”.
La evocación de Maradona, con la distinción entre “Diego”, la persona, y “Maradona”, el personaje, generó un puente emotivo entre generaciones. Para los y las estudiantes, el encuentro con Signorini fue mucho más que una charla: fue la posibilidad de acercarse a una parte fundamental de la historia del deporte argentino, contada en primera persona.