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Cultura | 28 oct 2023

Instituciones Locales

El Club de Circo Kamaj Pacha cumplió quince años

Manuel Alberto Vergara, el creador, fundador y director del espacio ubicado en Piñeyro, compartió en una entrevista para “Avellaneda Hoy" los orígenes y distintos momentos del mismo, así como también las ideas para la futura celebración por su aniversario.


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Manuel Alberto Vergara comenzó a dedicarse al arte en la década de los noventa como artista callejero, músico y artesano, y se volcó específicamente a la actividad circense, sobre todo a los malabares, en el año 2003.

Empezó su trabajo en los semáforos con el sueño de tener un espacio para reunirse con gente con los mismos intereses e inquietudes, hasta que pudo alquilar un galpón con unas oficinas en el 2270 de la calle Catamarca, entre Paraguay y Brasil, en Piñeiro, donde abrió su centro multicultural y escuela de circo, teatro, danza, pintura y música, el 26 de octubre del año 2008.

Sobre los inicios del proyecto, Manuel recordó: “Compartimos el sueño con mi compañera actual Machu y con mi vieja que me apoyó muchísimo con este loco proyecto por el cual nadie daba dos mangos, porque antes no habían espacios culturales y escuelas de circo como hay ahora, que es mucho más normal, era una locura eso. Cuando nosotros empezamos a dar talleres de circo, teatro, malabares, acrobacias, contorsión, todo eso, comenzamos a nutrir a la sociedad de alguna manera con esta información nueva, que en un momento fue como rara y después de a poquito se fue instalando y siendo aceptada entre los vecinos de Piñeiro hasta crecer dimensionalmente, fuertemente”.

Luego en el año 2011, mientras daban clases a más de trescientos alumnos en ese espacio, comenzaron la construcción del que sería el nuevo destino y ubicación actual del lugar, al 1201 de la Avenida Hipólito Yrigoyen.

Sobre ese proceso de mudanza, Vergara recordó que: “Fueron épocas muy duras pero que valieron la pena porque yo me acuerdo de que me levantaba a las seis de la mañana, a las siete estaba en el semáforo hasta las nueve y media, a las diez abría el centro cultural, entre las doce y media y trece lo cerraba, comía algo, volvía al semáforo, a las 17:00 hs, volvía a abrir el centro cultural hasta las 22:00 que cerrábamos y ahí veníamos para acá a trabajar y nos quedábamos, no parábamos. Prácticamente no dormíamos, hasta que llegamos a oídos del Intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, que se comunicó conmigo, me citó, me preguntó qué necesitábamos nosotros para poder inaugurar esto y me dijo que me daba todos los materiales que nos faltaban. Así fue que lo que pensábamos que iba ser un proyecto de construcción de aproximadamente un año lo pudimos hacer realidad en cinco meses”. 

Así, volcado directamente hacia actividades circenses, y con la presencia de Ferraresi y tres cuadras de gente, el 24 de junio del 2011, fue inaugurado con una Caravana Cultural desde el anterior espacio hasta el actual, el Club de Circo Kamaj Pacha, cuyo nombre según su director: “viene de la lengua quichua, son los otros elementos, agua, aire y fuego, que complementan a la Pachamama, la madre Tierra, para procrear. Lo llamamos así porque hay que plantar semillas y dejarlas en el camino para que ésta nazca, crezca y evolucione”.

En la actualidad, el club ofrece la formación en disciplinas básicas para la formación profesional como artista de circo, tales como acrobacia de piso, en tela, contorsión, taller de teatro, clown, trapecio, cuerda lisa, palo chino y flying pole, que es una mixtura entre el anterior y pole dance pero colgado del techo en vez de estar montado al suelo. También cuenta con talleres integrales para niñes y adolescentes, además de otras ofertas en formato de seminarios. 

Además, en el club realizan muestras de fin de año de todos los talleres, presentaciones artísticas con los diferentes grupos de artistas, en shows y eventos, así como también espectáculos de varieté y funciones de circo en el teatro bar del mismo espacio. 

Sobre las diversas actividades que realizan, Vergara dijo: “este es nuestro humilde paso por este libro de la historia del circo, tenemos una página muy linda que escribimos y estamos muy conformes porque plantamos la semilla con mucha fe, y la idea de lo nuestro es abrir puertas y que la gente venga, abrazar y ofrecer la disciplina, después vemos la guita y todo eso”. 

También resaltó la importancia de dejar un legado y celebró la oferta actual de espacios culturales como el suyo, a comparación de la época en la que él se formó: “Sabemos que todos somos finitos, entonces está bueno abrir el juego a que otros aprendan lo que uno pudo aprender de diferentes planos de la vida. O sea yo me formé en la calle y después pude tomar talleres en algunas escuelas, y hoy en día todo es tan diferente, cualquiera en cualquier barrio camina cuanto mucho quince cuadras y tiene un espacio de entrenamiento circense, y eso es lo lindo, lo bueno, lo rico, lo que a mí me hace saber que cumplí con gran parte de mi misión”.

Durante la última pandemia, el Club de Circo Kamaj Pacha armó a modo de red solidaria un colectivo de escuelas de circo, artistas independientes y de espacios culturales de Berazategui, Quilmes, Ezeiza, Longchamps, Burzaco, Monte Grande, Lomas, todo el sur del conurbano bonaerense, llamado CirKonurbano Sur, que continúa hoy en día, para, en ese momento, hacer rifas, un producto audiovisual semanal de nombre Noti CirKonurbano, y distribuir bolsones de alimentos donados del Mercando Central y el Banco de Alimentos, que luego de recogidos se dejaban en el espacio a modo de base durante la semana, para ser distribuidos los viernes.

Sobre ese período, el director del club comentó: “Eso nos mantuvo la cordura y vivos en primera línea contra el COVID, peleando por el alimento de los compañeros y las compañeras, para el día del niño hicimos un censo de niñez y les entregamos con el bolsón un juguete para cada uno de los hijos e hijas que tenían todos los artistas que estaban censados. Hemos hecho cosas muy lindas durante la pandemia, no nos quedamos llorando, le metimos con todo, en cierto punto estuvo bueno”. 

El pasado y el futuro

Manuel Alberto Vergara comenzó su formación de forma autodidacta en la calle a través del aprendizaje compartido con otros artistas y malabaristas callejeros, hasta que pudo aprender por años en talleres del Centro Cultural Trivenchi, donde luego estuvo él mismo al frente de un taller. Sobre las diferencias con la actividad circense tradicional, expresó: “En las carpas de circo hacen todos lo mismo, exactamente la misma rutina, y aburre, pero está bueno, es respetable porque es un arte muy bello el malabar tradicional, yo entré ya cuando se rompió esa estructura, y hoy en día los malabaristas vuelan y no los entiendo, pero jamás les diría esto no es así, sino dale para adelante, que bueno que están generando esta revolución, se fusionó tanto todo que está buenísimo, no es como hace diez ni veinte ni treinta ni cuarenta años, todo va creciendo y cambiando constantemente”. 

Luego se expresó sobre prácticas pasadas del circo tradicional: “Por la persecución de los militares en los años setenta a los artistas que según ellos eran todos zurdos, inventos que hacen los dinosaurios para matar la educación y la evolución, los productores se quedaron con las cosas más berretas, lo que llamaban los enanos, los freaks, los animales y las kermeses, cosas muy básicas que fueron haciendo que la gente pierda un poco el interés”.

Además se posicionó sobre los cambios que se dieron respecto a esas prácticas: “Hoy está prohibida la utilización y explotación de animales por suerte. Hay algunos pueblos que lo siguen haciendo, por eso cada dos por tres vemos que se escapó un león o que abandonaron una jaula en un montecito con dos leones muriéndose de hambre, porque tienen esa mentalidad primitiva de usarlo al bicho hasta que se muere, explotarlo y cuando no sirve más abandonarlo y que se muera por ahí. Eso es realmente feo, una parte de la historia del circo que yo no comparto para nada, muchos dicen que es cultura y no, es una porquería eso, no está bueno. Lo mismo con las personas con discapacidades, o de talla baja, conozco artistas que lo son por sus propios medios e inquietud, pero mucha más gente que ha sido explotada contra su voluntad porque no tenían otra salida laboral, vivimos no en un país sino un planeta muy discriminador. También las personas trans, que le daban el nombre de mujer barbuda para poder venderlo a la sociedad, esas cosas hicieron que en cierto modo una parte del circo muera porque se quedaron con esa y empezó a secarse como una pasa de uva y a desaparecer hasta que vino la sangre nueva en el nuevo milenio”.

En cuanto a sus deseos a futuro, Manuel compartió: “Por el momento estamos dejando que el tiempo y la historia nos vaya ayudando a forjar el camino y a guiar la carroza porque está difícil proyectar fuertemente, pero en modo personal quiero abrir el juego a alguna provincia del interior, en algún pueblo donde formar un espacio para dar espectáculos en temporada de verano o en fines de semana largos, y después de eso poder hacer una gira por todo el país con el circo, y llevar talleres, hacer algo de plata para bancar esa movida en forma independiente y autogestiva, la idea es seguir informando, nutriendo a la sociedad, derribando paredes, abriendo puertas principalmente a los niños para que puedan conocer esta hermosa disciplina”.

Si bien el aniversario del Club de Circo Kamaj Pacha es hoy 26 de octubre, la celebración del mismo se realizará el domingo 12 de noviembre a partir de las 15 hs. con la Caravana Cultural que partirá desde el lugar y consistirá de una varieté móvil, banda en vivo, tres paradas predeterminadas con performances, y un cierre con actividad circense en el espacio verde Comarca de La Bella Nada. 

Sobre esa actividad a futuro, Vergara expresó: “Celebramos nuestro aniversario no cobrando una entrada sino sacando el circo a la calle, la caravana es para compartir, no tiene ni fines de lucro ni ningún interés de persuadir alumnado, la idea es regalarle al barrio un ratito lindo y una pincelada de colores, y un momento diferente a la gente que está tan metida en la televisión, en los problemas, en la negatividad, tan sumergida en ese mundo de fantasía que te venden para poder venderte otras cosas después”. 

Y cerró con la ideología fundamental detrás de espacios e ideas como ésta: “Nosotros somos de los que pensamos y creemos y sabemos que los colegios, las secundarias, las universidades, los centros culturales, las bibliotecas, las sociedades de fomento, las escuelas de circo o de teatro, son los lugares que hacen a una sociedad mucho más sana y mentalmente abierta, que puede mirar a los ojos y sonreír. Enseñamos a la gente a que no ande corriendo atrás de un billete, la vida es otra cosa, no está hecha para la plata, rico es aquél que mira para atrás y tiene un montón de momentos gratos compartidos, el individualismo y el egocentrismo y todo eso son los que están destruyendo a esta sociedad y nosotros estamos resistiendo en forma pacífica pero constante y estamos acá parados”.

Nota: Fernando Alba (Avellaneda Hoy) | Fotos: Sele Perseghin

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