Que gran triunfo para levantarse anímicamente. Los hinchas tenían pocas expectativas de ganar a causa del mal momento deportivo que atraviesan. Sin embargo, se impusieron ante un Xeneize que jugó con mayoría de suplentes, ya pensando en la final de la Copa Libertadores contra Fluminense, a disputarse el 4 de noviembre en el Maracaná, y comenzó a redimirse con la gente.
El partido inició bastante parejo, con un Boca jugando por su costado derecho, mientras que Racing jugaba largo por los costados. La visita iba a tener la primera chance en el amanecer del encuentro, mediante un cabezazo de Darío Benedetto que pasó cerca del travesaño. Tras la chance, el Pipa sintió un dolor y se retiró lesionado cuando recién arrancaba el juego.
El Xeneize mejoró exponencialmente y tenía las mejores chances. La más clara fue a través de un centro de Norberto Briasco y un remate de Marcelo Weigandt que se estrelló en el travesaño. En el final de la primera etapa, la Academia iba a mejorar. Tuvo ocasiones claras para ponerse en ventaja, pero estaba Sergio Romero protegiendo el arco del conjunto de la ribera. Tras finalizar los primeros 45 minutos, los hinchas despidieron a sus jugadores con silbidos. El que también fue el foco de las reprobaciones del público local fue Chiquito Romero.
En el complemento, el equipo de la dupla Ezequiel Videla y Sebastián Grazzini comenzó contundente y fue a buscar el triunfo, aunque estaba bastante impreciso debido a la desesperación por concretar el gol. Por su parte, los dirigidos por Jorge Almirón estaban replegados y jugando largo por el medio. Y a los 14 minutos llegó la explosión de aplausos y elogios. Es que Emiliano Vecchio reemplazó a Jonatan Gómez y volvió a saltar al campo de juego, tras un año, luego de haberse recuperado de una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda.

Cuando transcurrían los 22 minutos del segundo tiempo, Miguel Merentiel asistió a Luca Langoni para que defina y anote el 1 a 0. Sin embargo, fue invalidado por fuera de juego de la Bestia Merentiel.
Y todo el cálido recibimiento al volante de 34 años no fue en vano. Para nada. Al contrario, parece haber sido una inyección anímica muy grande. A los 27 minutos, gran pase de Agustín Almendra en el área, Vecchio apareció para rematar frente al arco, abrió la cuenta y desató la euforia racinguista. Y más sabiendo que el tanto fue del ex Rosario Central, muy querido por los hinchas.
Tras recibir el gol, Boca decidió adelantar las líneas y desplegar un juego más ofensivo, en busca del empate. Ezequiel Fernández quiso convertir, pero su disparo pegó en el palo para que respire Racing. Pero a los 47 minutos, cuando parecía todo cerrado, Marcelo Saracchi corrió por el sector izquierdo, sacó un buscapié letal y Merentiel la empujó para igualar el resultado. Los hinchas se mostraron enojados y empezaron a manifestar su bronca con la dirigencia.
Pero el encuentro termina cuando el árbitro pita el final. A los 50 minutos, Vecchio sacó un gran tiro libre desde el costado derecho, Leonardo Sigali apareció con un buen cabezazo cruzado para clavar agónicamente el 2 a 1 final y que el público desate la locura, a puro grito de gol, abrazos, festejos. El Presidente Perón explotó de felicidad. El capitán, muy criticado, logró reivindicarse.
Racing pudo imponerse sobre el final y se quedó con los tres puntos. Un deja vu de lo que ocurrió con Newell’s unas fechas atrás. Casualmente, aquel día fue la última vez que los hinchas se fueron alegres del estadio. Luego vivieron la dura derrota en el Clásico de Avellaneda frente a Independiente y después una caída con Platense. Hoy le costó, pero con el ingreso de Vecchio, Racing tuvo una exorbitante mejora, tanto anímica como de juego. Excelente regreso del volante. Ahora la Academia es escolta de Belgrano. El próximo compromiso será ante Defensa y Justicia en Florencio Varela, el miércoles a las 20:00.