Cuando parecía que Racing no iba a durar mucho en la Libertadores, ahora sorprende y avanzó a cuartos. El clima del estadio Presidente Perón fue imponente. Desde la previa, las ilusiones de poder revertir la historia estaban latentes. Mucho color y cánticos mezclados con ansiedad de que comience a rodar la pelota. El recibimiento fue espectacular, con muchos papelitos y globos para recibir al equipo. Por su parte, el elenco colombiano le puso mucha alegría en el pequeño pedazo de tribuna que le brindo la Academia, estuvo casi todo el partido cantando. Sin embargo, la cancha silbó, tanto a los jugadores como a la gente del Verde.
El comienzo del choque de vuelta ya daba indicios de quién estaba mejor, tanto anímica como deportivamente. El elenco de Fernando Gago impuso su fútbol y lo puso a sufrir y a trabajar abajo a su rival, que sólo buscaba el error contrario y trataban de hacer tiempo tirándose al piso. Además, los hinchas jugaban su papel en la cancha, tirando adelante al equipo. De todas formas, Racing no podía concretar el gol, aunque no paraba de intentar y de atacar.
Y a los 28 minutos llegó lo que merecía. Gabriel Rojas lanzó un gran centro y Roger Martínez cabeceó, la colocó junto al palo y abrió la cuenta en Avellaneda, para despertar al público racinguista, quienes explotaron en un grito de gol. Lógicamente, las ilusiones crecieron exponencialmente, aunque pedían uno más antes del descanso. De todas formas, el partido se planchó en el final y hasta los colombianos se animaron más al arco protegido por Gabriel Arias.

La segunda mitad fue otra monotonía de la Academia ya que iba por empatar el global, para al menos asegurarse los penales. A los 4 minutos, Agustín Ojeda corrió desde la mitad de la cancha por el sector derecho, banda muy descuidada por Atlético Nacional, encaró al arquero Harlen Castillo, remató y estiró la ventaja. Por el momento, se definía desde los 12 pasos. Pero Racing quería sentenciar todo en los 90 minutos. Y a los 11, mal despeje del defensor del Verde, Roger Martínez sacó un centro rasante y Juan Felipe Aguirre se metió el gol en contra para poner el 3 a 0 que metía a los de Avellaneda directamente en los cuartos de final.
Ni reacción tuvo el conjunto de Medellín. Ya estaban resignados. Casi ni llegaban al arco de Arias. No tenían idea de juego, descuidaban zonas. Muy flojos abajo. Eso lo aprovecharon los dirigidos por Gago, que buscaban ya cerrar todo completamente. De hecho, a los 28 minutos, llegó al cuarto a través de Maximiliano Romero, pero fue invalidado por fuera de juego. Pero a lo último, el equipo se tranquilizó, dejó llegar al Verde y sufrió. La gente ya pedía la hora. Pero no generaban remates al arco, sino que sólo tiraban pelotazos al área para que alguno cabecee. No sirvió de nada. Cuando el árbitro venezolano Jesús Valenzuela pitó el final, el estadio se vino abajo y fue una verdadera fiesta. Un aliento interminable. Los hinchas no querían dejar el Cilindro.

De esta manera, Racing pasó a cuartos de final. Lo que no demostró en Colombia, lo hizo con autoridad en Avellaneda. Sin embargo, lo que le jugó a favor fueron los dos penales convertidos en Medellín, porque el 3 a 0 iba a ser más complicado de revertir. De todas formas, Atlético Nacional fue muy flojo. En ambos partidos, tuvo muy poco protagonismo, al margen de los goles anotados en la ida. Merecido lo de la Academia, que en cuartos enfrentará a Boca. Primero jugarán en La Bombonera y todo se define en el Presidente Perón. Aún no se confirmó el día y horario, pero tendrán lugar en las últimas dos semanas de agosto.