Por: Santiago Montenegro | Información Del Rojo
El Rojo puede tener una semana aliviada, pero no para relajarse. La gente llenó el estadio y alentó al equipo cuando más lo necesitaba. Al principio, los jugadores no eran recíprocos con la hinchada, pero con el correr del tiempo subió el nivel y logró redimirse. En el final, afortunadamente, fue todo alegría.
La primera parte fue un desastre de ambos lados. No hubo aproximaciones peligrosas y mucho menos chances de gol. Puro pelotazos y pases erróneos. Muy mala. Los hinchas empezaban a inquietarse y a pedir más actitud, mientras reprobaban pelotazos o jugadas paupérrimas.
Sin embargo, a los 40 minutos, una jugada por el costado derecho, Martín Sarrafiore lanzó un buen pase, desvío en el camino y apareció Martín Cauteruccio para deslizarse, remató al arco ante la salida de Lucas Chaves y abrió la cuenta, pero el asistente se lo anuló. El VAR lo chequeó y lo convalidó para que el estadio termine de gritarlo.
En el complemento, el Rey de Copas tuvo más la pelota y mejoró en lo que era actitud, aunque no en el juego. De todas formas, tuvo más ocasiones de gol. De hecho, a los 2 minutos, Ayrton Costa disparó, Javier Báez la desvió para anotar el segundo, pero fue anulado por fuera de juego. En esta fue bien cobrada. Esto levantó el ánimo del equipo de Ricardo Zielinski, que fue con todo al segundo.
La mejor del Orgullo Nacional de las pocas que tuvo fue un tiro de Braian Martínez que pasó cerca del palo, mientras que la del Quemero fue una definición de Juan Gauto que salió apenas arriba. En el tramo final, Huracán intentó buscar el empate, mientras que Independiente estaba tirado atrás defendiendo las llegadas rivales. Cuando Fernando Rapallini pitó el final, todo el Libertadores de América – Ricardo Enrique Bochini fue un desahogo al unísono, tanto dentro como fuera de la cancha.
El Rojo no tuvo un buen partido, pero sí en los últimos minutos demostró actitud, ganas de quedarse con los tres puntos. Unos puntos importantes fueron los ingresos de Rodrigo Atencio y Santiago Salle ya que hubo una buena renovación de aire en el equipo. Le falta muchísimo por mejorar, pero ahora debe festejar la victoria que sirve para tener unos días de alivio. El próximo rival será Gimnasia en La Plata el viernes a las 19:00.