Por: Santiago Montenegro
Una previa bastante hostil. Los locales no se mostraban conformes por las últimas presentaciones del equipo y hubo unos leves silbidos. Quien sí fue el foco de las reprobaciones y los insultos fue Gastón Gómez, perteneciente a Racing y a préstamo en el Fortín, por polémicas declaraciones en la previa del partido. Sin embargo, el recibimiento fue imponente y el aliento fue persistente durante todo el encuentro. Eso sí, los hinchas no cantaron victoria hasta que Leandro Rey Hilfer pitó el final.
El cotejo comenzó muy chato y aburrido, sin ocasiones de gol. Parecía digno de un empate en cero. Pero en un inesperado momento, a los 23 minutos, un pelotazo largo, un disparo que sacó del ángulo el Chila Gómez, el rebote lo tomó Jonatan Gómez, quien asistió a Gabriel Hauche para abrir la cuenta. Pero Vélez llegó rápidamente a la igualdad. A los 26, la defensa académica quedó muy desconcertada, Francisco Ortega lanzó un centro rasante por el sector derecho y definió Julián Fernández de primera, la pelota se desvió y anotó.
Y ahora iban a comenzar las polémicas. Es que Piovi recibió derribó a un jugador rival cuando era último hombre y el árbitro sólo sacó amarilla. Luego tiró un codazo que podría ser expulsión y Rey Hilfer no sacó nada. Para colmo, a los 36 minutos, Leonardo Jara derribó a Nicolás Oroz y el referí sancionó penal para el elenco de Fernando Gago. En la repetición es muy dudoso. Piovi se encargó de patearlo, fundió el arco de Gómez y puso el 2 a 1 parcial a los 38. Y a los 42, Rey Hilfer cobró pena máxima para el Fortín por una mano de Jonatan Gómez. Sin embargo, tras chequearla en el VAR por un largo tiempo, se rectificó y cobró fuera de juego.
En la segunda parte, el partido volvió a mostrarse muy chato. Racing se mostró un poco mejor y dominó el juego. Gago realizó cambios para mantener el resultado. Por su parte, Vélez casi no tuvo aproximaciones, aunque las pocas que generó fueron tapadas por Matías Tagliamonte. Una vez más ocurrió una polémica. Es que Diego Godín remató al arco y la pelota pegó en el brazo de Facundo Mura. Rey Hilfer la chequeó con el VAR y nuevamente lo omitió porque interpretó que pegó en el hombro. En esta ocasión se determinó bien. La Academia volvió a respirar porque no fue sancionado. Cuando el árbitro pitó el final, el estadio estalló con un eufórico y ensordecedor festejo.
Racing volvió a ganar y ya quedó en el olvido todo lo que le preocupaba a los hinchas, que era no seguir perdiendo y empezar a sufrir en el fondo de la tabla. Le falta mucho por mejorar, como defender un ataque rival o tener más ideas ofensivas, pero al menos ahora está más tranquilo, por lo que ahora buscará otro objetivo: acercarse a los puestos de Copa. El próximo compromiso será Barracas Central nuevamente en el estadio Presidente Perón.