Por: Santiago Montenegro
A pesar del negativo presente futbolístico, donde lleva tres partidos sin ganar por el Torneo Binance (2 derrotas y 1 empate) y viene de no disputar un buen Clásico de Avellaneda, los hinchas apoyaron incondicionalmente al equipo. En la previa, el estadio no estuvo muy lleno. Es que el horario del encuentro fue estipulado a las 19:00, cuando la mayoría de la gente está volviendo de su trabajo o de estudiar. Luego estuvo más repleto. Lo llamativo es que la única bandera presente de la Academia fue la de “La Guardia Imperial”. Además, no hubo bombos, trompetas ni tirantes en ninguna de las populares. Por su parte, el Aurirrojo también trajo hinchada y acudió a la cancha un público poco numeroso.
Ya en el partido, el equipo de Fernando Gago empezó muy bien, con líneas adelantadas. El conjunto ecuatoriano se mostró muy impreciso con la pelota en los pies. Racing se pudo haber puesto en ventaja ya en el primer minuto, pero el travesaño le dijo que no a Maximiliano Romero. Hasta que a los 11, extraordinaria jugada personal de Gonzalo Piovi, le dejó la pelota a Gabriel Rojas, tiró el centro y Romero cabeceó para abrir la cuenta. Cinco minutos después, a los 16, Paolo Guerrero le dio la pelota a Romero, quien eludió al arquero, asistió a Juan Ignacio Nardoni para que estire la ventaja. A los 32, el árbitro Christian Ferreyra marcó un penal para la Academia que pudo haber significado el sello del triunfo, pero la revisó en el VAR y se rectificó porque interpretó que el brazo de Luis Cangá estaba pegado al cuerpo.
La segunda parte fue distinta porque Aucas salió a buscar el encuentro, mientras que Racing estaba más replegado. A los 2 minutos, Erick Castillo armó una impresionante jugada personal, pasándose a dos defensores de encima, definió de zurda al segundo palo y marcó el descuento. Y a los 10, otro desconcierto de los defensores, Aubrey David apareció para tirar un centro rasante que capitalizó con Luis Cangá para poner el empate. A partir de ahí, el clima en el Presidente Perón se tornó hostil con los jugadores. Pero más con el árbitro uruguayo. Esto último empeoró a los 28, cuando Maximiliano Moralez pisó a Cangá, Ferreyra la fue a ver al VAR y le mostró la roja a Frasquito. El Aurirrojo fue a buscar el triunfo, pero volvió a estar impreciso.
Pero el alivio y la euforia llegó a los 40 minutos. Un centro largo de Facundo Mura que fue al área, Wilker Ángel quiso despejarla de cabeza, pero lo hizo para atrás, Hernán Galíndez salió mal y la pelota se le metió por arriba para que los hinchas exploten con un grito de gol, al igual que Fernando Gago y todo su banco de suplentes. A los 48, ya con el encuentro prácticamente sentenciado, los ecuatorianos, dirigidos técnicamente por César Farías, se quedaron con diez, luego de que Aubrey David castigó en reiteradas ocasiones a Mura, el árbitro le mostró la segunda amarilla y lo expulsó. Una vez consumado el cotejo, la gente aplaudió al equipo y comenzó a cantar alegremente y le dedicó la victoria a su archirrival Independiente, que está a dos puntos del descenso, y al referí, por su desempeño.
Racing se reencontró con el triunfo y ante un rival durísimo, que venía de vencer a Flamengo, el campeón defensor de la Copa Libertadores, por 2 a 1 en Ecuador. Sin embargo, se viene repitiendo lo mismo que sucede hace tiempo. La Academia tiene un gran ataque, de hecho, hoy extrañó poco a Matías Rojas, pero en defensa sigue sufriendo y teniendo errores preocupantes.
El próximo compromiso será Atlético Tucumán el lunes a las 19:00, por la fecha 13 del Torneo Binance. Con respecto a la Libertadores, en dos semanas tendrá su siguiente partido y será ante Flamengo, el jueves 4 de mayo a las 19:00, también en el Presidente Perón.