Por: Ángel Carme
La Curtiembre Fonseca, líder en la fabricación de cueros terminados y semiacabados para la industria automotriz, muebles, calzados y artículos de cuero, entró en crisis y está muy cerca de la quiebra, dejando a 628 trabajadores sin empleo.
Ubicada en General Deheza 521, Lanús Este, la fábrica se encuentra pasando uno de sus peores momentos de los 64 años que lleva en el rubro. Con respecto a esto, y en exclusiva con Avellaneda Hoy, pudimos hablar con el delegado gremial Héctor Delgadillo: "Hace quince días estamos sin trabajar por falta de materia prima e insumos. Nos destacábamos por producir 30.000 cueros por semana y hoy en día estamos en cero".
A principios de enero la firma pasó a las manos de Raúl Silverstein. En aquel entonces el traspaso de la empresa se había realizado teniendo como prioridad asegurar la continuidad del negocio, respetando los contratos con los clientes y proveedores y asegurando los puestos de trabajo.
Hace unas semanas la fábrica empezó a tener serías dificultades y desde la misma se ha presentado un procedimiento de crisis en el Ministerio de Trabajo de Lanús, pidiendo el despido del 50 por ciento de los trabajadores y basándose en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, la cual establece darle la mitad de la indemnización que corresponde según el artículo 245. "Lanzaron un retiro voluntario ofreciendo a los empleados un mentiroso 50%, el cual realmente no llega ni a un 30%", manifestó Delgadillo.
Para finalizar, el entrevistado manifestó: "Estamos viviendo el día a día, el futuro de la Curtiembre Fonseca es incierto. Necesitamos la ayuda del Gobierno mediante un subsidio para poder seguir con nuestra labor y para que se le pueda un control a Silverstein porque ya viene de quebrar una empresa y nos lleva al mismo camino".