Pandemia, vuelta al fútbol sin público y protocolos. Pero en Avellaneda Centro, durante los días de partido, los vecinos siguen rehenes de los controles policiales, el maltrato de los agentes de transito y oficiales de la policía bonaerense que cortan todas las calles cercanas a los estadios y no dejan transitar a los vecinos en auto ni caminando. Todo en un marco de partidos sin público, algo insólito.
Pero en las últimas horas del sábado volvió la violencia de los barrabravas, al registrarse un enfrentamiento entre barras de Racing y de Independiente en Avellaneda y dejó como saldo dos heridos, uno de ellos de bala.
El hecho se dio en el barrio 4 de Junio, ubicado a una diez cuadras de los estadios de los mencionados clubes, y, según se informó, hubo un herido de bala, mientras que además en el medio de la pelea los individuos dejaron autos y negocios rotos.
Todo se inició cuando una facción de la barra de la Academia, denominada Los Pibes de Racing, fue al estadio Presidente Perón (el Cilindro de Avellaneda) a retirar las banderas que había puesto en las tribunas antes de la derrota por 2 a 1 del sábado ante Talleres de Córdoba, por la fecha 12 de la Liga Profesional del fútbol argentino.
Los simpatizantes fueron en varios autos particulares y un colectivo y al pasar por el mencionado barrio 4 de Junio, situado en el cruce de las calles Vélez Sarsfield y Limay, se encontraron con un grupo de barras de Independiente.
Según trascendió, hubo un intercambio de insultos entre ambos bandos, tras lo cual comenzaron a pelearse, volaron algunos piedrazos y la parcialidad de Racing se bajó de los citados vehículos para ingresar al barrio.
La barra del Rojo respondió las agresiones y hubo detonaciones de armas de fuego. Ambos de los heridos señalados pertenecen al bando de Racing: uno de ellos presentó un orificio de bala a la altura del peroné y, si bien debió ser internado, informaron que se encuentra fuera de peligro.