La comunidad diocesana de Avellaneda-Lanús se congregó el sábado 6 de junio en la parroquia San Pedro Armengol para celebrar la Solemnidad de Corpus Christi, en su víspera, y conmemorar el 25° aniversario de la actual realidad diocesana, acontecimiento que enmarca el Año Jubilar que vive la Iglesia local.
La Eucaristía fue presidida por el obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Marcelo “Maxi” Margni, y concelebrada por el obispo emérito, monseñor Rubén Frassia, junto con sacerdotes y diáconos de la diócesis. Numerosos fieles participaron de la celebración realizada frente al templo parroquial, seguida por la tradicional procesión con el Santísimo Sacramento.
El lugar elegido tuvo un significado especial, ya que fue allí donde, hace 25 años, comenzó la etapa diocesana que hoy conforma la realidad eclesial de Avellaneda-Lanús.
Durante su homilía, monseñor Margni presentó las Orientaciones Pastorales para una Iglesia que vive y celebra la Comunión correspondientes al trienio 2026-2028. Al referirse al lema “Renovando la alianza, caminamos juntos”, señaló que sus palabras “expresan no sólo la memoria agradecida de una historia que Dios ha ido tejiendo entre nosotros, sino también una llamada a renovar la comunión y la misión para el tiempo que tenemos por delante”.
Asimismo, el obispo destacó el camino recorrido por la comunidad diocesana durante este cuarto de siglo. “Veinticinco años de comunidades, parroquias, escuelas, movimientos, sacerdotes, diáconos, consagrados y laicos que han procurado anunciar el Evangelio y servir a nuestro pueblo. Veinticinco años con alegrías y dificultades, con búsquedas y desafíos, con momentos luminosos y también con fragilidades”, expresó.
En ese sentido, invitó a reconocer la presencia de Dios a lo largo de la historia de la diócesis: “Al mirar hacia atrás, podemos reconocer que no caminamos solos. El Señor estuvo con nosotros”.
La celebración constituyó uno de los momentos centrales del Año Jubilar diocesano, convocando a la comunidad a agradecer el camino recorrido y a renovar su compromiso de comunión y misión para los años venideros.