AVELLANEDA | 4 MAY 2026

COMUNIDAD Y DEPORTE

El corazón de Gerli: Villa Modelo, el club que desafía al tiempo y la tecnología

Fundado en 1920, este emblema del partido de Avellaneda combina gloria deportiva, infraestructura de primer nivel y un sentido de pertenencia que resiste las crisis económicas y el avance de la era digital.




En el predio de casi 1,5 hectáreas ubicado en Limay 1615, Gerli, se respira algo más que deporte; se respira historia. Lo que nació el 1 de mayo de 1920 como el Club Sportivo Villa Modelo por iniciativa de un grupo de jóvenes visionarios, hoy es una de las instituciones más antiguas y pujantes de la zona sur.

Con tres micro estadios y una actividad social que no descansa, el club se mantiene como un faro para el barrio, a pesar de los desafíos que imponen la economía actual y los cambios generacionales.

Una gestión de "iguales"

Sergio Adem, presidente de la institución, nos recibe con la sencillez que caracteriza a los clubes de barrio. "Somos una comisión de 14 miembros donde todos somos iguales", aclara de entrada, desmitificando la figura del dirigente inalcanzable.

A sus 49 años, Adem lleva la responsabilidad de administrar un gigante que tiene el orgullo de estar inscripto en AFA y de haber tocado el cielo con las manos en los años 90: "Salimos campeones de la liga de Futsal y subcampeones de la Libertadores. Es uno de nuestros mayores orgullos".

Sin embargo, el presente exige una gestión creativa. Sin subsidios y con tarifas eléctricas e impositivas en aumento, el club se sustenta gracias a las concesiones del buffet, el gimnasio de dos pisos y el alquiler de sus microestadios a clubes grandes como Independiente o Barracas Central, que utilizan las instalaciones para competir.

"Hoy la cuota social es de solo 1500 pesos. Lo que recaudamos no es significativo en dinero, sino en pertenencia. Estamos en una etapa de mantenimiento, esperando volver a las épocas de grandes obras", explica Adem.

"Rojo y negro el corazón": El sentido de pertenencia

Para quienes caminan sus pasillos, Villa Modelo es una extensión del hogar. Micaela, quien está al frente del buffet y además juega en el equipo de hándbol femenino, es el ejemplo vivo de esto: "Vivo acá adentro literalmente. Paso 12 o 13 horas por día. El club es amor, es una pasión".

Micaela destaca la diversidad de público que transita el predio. Desde los colegios que usan las canchas por la tarde hasta los adultos que llegan a la noche para los torneos de fútbol 7 y 11. Su sueño es ver terminada la tercera cancha (en proceso de construcción) para que todas las disciplinas, desde patín hasta taekwondo, tengan su lugar propio sin "corridas" de horarios.

Formación de élite en el barrio

El club no solo ofrece recreación, sino también especialización. Valentino, profe de la Escuela de Arqueros de Futsal, regresó al lugar donde se formó para transmitir su experiencia. Junto a su colega Enzo entrenan a entre 60 y 70 chicos y chicas, buscando convertirlos en potencias del puesto.

"Para mí, Villa Modelo es pertenencia. Cuando estaba por 'tirar la toalla' con el fútbol, este club me abrió las puertas de la Primera División", relata Valentino. Su escuela busca llenar un vacío en la zona sur, profesionalizando un puesto que, en el futsal, es radicalmente distinto al fútbol de campo.

El desafío del Nuevo Centenario

De cara al futuro, la mayor preocupación de la dirigencia es la desconexión juvenil provocada por la tecnología. "Los chicos hoy no le dan tanta bola al club, vienen, hacen la actividad y se van. Tratamos de que se queden, de que sientan la raíz", reflexiona Sergio Adem.

Aun así, los proyectos no se detienen. El próximo gran paso es la instalación del piso de madera (parqué) en las canchas para cumplir con las exigencias profesionales de handball y seguir creciendo.

Villa Modelo no es solo un predio de cemento y luces LED; es el esfuerzo de vecinos que donan su tiempo para que el ruido de la pelota siga tapando, aunque sea por un rato, las preocupaciones del día a día. Como dice su presidente: "Vinimos a poner tiempo de nuestras vidas para darle crecimiento al club. Mientras el club esté bien, lo demás es lo de menos".