La tranquilidad de la madrugada en la localidad de Sarandí, partido de Avellaneda, se vio interrumpida por el derrumbe del techo y una medianera de una vivienda deshabitada, que provocó la destrucción total de un vehículo de colección que se encontraba en el interior.
El hecho ocurrió alrededor de las 00:10 de este martes en la intersección de las calles Villegas y General Molina. Según informaron fuentes oficiales, no se registraron víctimas ni personas heridas.
El colapso quedó registrado por una cámara de seguridad, donde se observa cómo la estructura de la antigua casa cede de manera repentina y los escombros se precipitan sobre un automóvil guardado en la propiedad. El vehículo, un Mercedes modelo 1984, quedó completamente destrozado y sepultado bajo los restos de mampostería.
Al lugar acudieron efectivos de Defensa Civil y una dotación de Bomberos, quienes establecieron un perímetro de seguridad y trabajaron para descartar riesgos de nuevos desprendimientos. Los servicios de emergencia verificaron que no había personas atrapadas.
El estruendo generado por la caída de la estructura alarmó a los vecinos de la zona, varios de los cuales salieron a la calle para constatar lo sucedido. La escena quedó marcada por la presencia de escombros y el vehículo dañado.
En declaraciones a América TV, Fernando, propietario de una vivienda lindera, relató que fue alertado por su inquilino en plena madrugada. “Creyeron que les iban a robar y resulta que se había caído la casa de al lado”, contó. Además, indicó que la medianera de su propiedad y parte del frente también resultaron afectados.
De acuerdo con lo informado por la señal televisiva, la casa se encontraba deshabitada y era utilizada como depósito por el dueño del automóvil, con autorización de la propietaria del inmueble.
En cuanto a las causas, una de las principales hipótesis apunta a la acumulación de agua en la terraza, que habría generado filtraciones en los cimientos hasta provocar el colapso. Sin embargo, las autoridades municipales iniciaron una investigación y no descartan otras líneas, como deficiencias estructurales o el deterioro progresivo de la edificación.
La vivienda tenía alrededor de 80 años de antigüedad. Vecinos señalaron que muchas construcciones antiguas de la zona presentan grietas, humedad y falta de mantenimiento, lo que incrementa el riesgo de incidentes similares. Ante este escenario, las autoridades recomendaron revisar posibles señales de inestabilidad y realizar las denuncias correspondientes para prevenir nuevos episodios.