En busca de dar un gran paso a los octavos de final del certamen continental, el Rojo estaba obligado a conseguir los tres puntos. Los hinchas se mostraban muy ilusionados con la victoria, pese a que no iba a ser nada fácil ante un elenco que venía invicto en el Grupo A.
En la primera mitad, el Rey de Copas ya comenzaba a dominar y atacar, pero le costaba penetrar la defensa rival. Por su parte, el Cacique defendía el asedio rojo y buscaba el contraataque y los errores contrarios. La primera gran chance fue un centro que conectó Luciano Cabral, pero no se acomodó y mandó la pelota arriba del travesaño.
Las llegadas eran constantes del equipo de Julio Vaccari y con mayor profundidad, pero no podía concretar el gol. Por ejemplo, una interesante fue una pelota al área que mandó Kevin Lomónaco de cabeza, Felipe Loyola definió mano a mano con el arquero y pasó cerca del palo.
Sin embargo, el conjunto paraguayo iba a tener una clara, en medio del domino local. Tal como pasó en Paraguay, Sebastián Valdez tuvo un error grave en el fondo y esta vez fue Richard Torales quien pudo haber anotado, pero justo salió a achicar Rodrigo Rey y la manoteó para mandarla al córner. Impresionante la tapada del arquero.
En el tramo final, el Orgullo Nacional empezó a encontrarle la vuelta al encuentro y cada vez acorralaba más al Aurinegro y generaba más oportunidades. Santiago Montiel tuvo una buena chance con un zurdazo que pasó cerca del travesaño. Luego, Luciano Cabral tuvo su ocasión, pero Marcos Giménez le ahogó el grito sagrado. Montiel también tuvo una interesante, pero su disparo terminó pegando en la pared del arco.
El gol se empezaba a oler en Avellaneda. Centro de Montiel, Loyola habilitó de cabeza a Diego Tarzia, quien se tiró, pero no la pudo empujar. El dueño de casa tenía supremacía absoluta, pero le faltaba un ingrediente más para anotar. Los hinchas no podían creer lo que sucedía.
Y a los 43 minutos iba a llegar la justicia al estadio Libertadores de América – Ricardo Enrique Bochini. Tras un mal rechazo defensivo, Tarzia tomó la pelota, se animó a rematar desde afuera y cruzado, Giménez reaccionó muy flojo y abrió la cuenta en el mejor momento. La gente explotó de euforia en las tribunas.
En el complemento iba a seguir la misma sintonía. Una gran supremacía de Independiente, con gran juego por las bandas y constantes remates al arco. La primera fue una gran jugada colectivo que culminó en los pies de Cabral, quien definió y Giménez la mandó al tiro de esquina.
Tiempo después, Matías Giménez tuvo dos muy claras. Primero con un disparo en soledad que mandó increíblemente afuera y luego, un minuto más tarde, centro picante de Montiel que Giménez manoteó, pero rebotó en el pecho del ex San Martín de San Juan y se le fue afuera.
Guaraní sólo se defendía de la contundencia roja y casi no generaba en el arco rival. En simultáneo, el Rojo seguía intentando porque quería liquidar la historia, pero no podía. Ahora probó Loyola con un bombazo de tiro libre, pero otra vez Giménez fue el responsable de que el resultado sea más abultado. En el córner, Loyola cabeceó, Lautaro Millán quiso empujarla de cabeza, pero su remate se estrelló en el travesaño. Impresionante la cantidad de goles desperdiciados.
En los últimos minutos, el Rey de Copas dejó llegar al elenco paraguayo, manifestando cansancio, aunque a la vez se cuidaba, pensando en el choque del lunes con Boca. Los hinchas sufrían y se desesperaban con que todo concluya. Hasta que el árbitro pitó el final y el grito eufórico no se hizo esperar en las tribunas.
Independiente dio un paso importante, de cara a los octavos de final. Se llevó un triunfo más que merecido y ahora deberá ganarle a Nacional Potosí en dos semanas para pasar a la siguiente ronda. Llamativa la cantidad de ocasiones despilfarradas y algunos errores defensivos, pero muy destacable el juego asociado que se viene contemplando. Guaraní sólo se hizo fuerte defensivamente y en ataque prácticamente no generó.
Ahora la cabeza está en otra denominada “final”. Es que se medirá con Boca el lunes a las 21:30 frente a Boca en La Bombonera, por los cuartos de final de la Liga Profesional. De conseguir el triunfo deberá jugar ante el ganador del cruce entre Rosario Central y Huracán. Las ilusiones de quedarse con el campeonato siguen intactas.