CULTURA | 11 OCT 2024

ARTISTAS DE AVELLANEDA

Alejandra Pizarnik, de Avellaneda a la capital del amor

“Buma”, el cual era su apodo de joven, fue una poeta importante que se caracterizó por su intensidad, su amor y su sufrimiento. Conocé su historia.




Por: Ian Dalessandro

Flora Alejandra Pizarnik, fue una poeta argentina que nació el 29 de abril de 1936, en la localidad de Avellaneda, provincia de Buenos Aires. Ella venía de una raíz europea, más precisamente polaca-rusa, de donde sus padres provenían. Debido a la guerra, se vieron forzados a arribar a la capital del fútbol argentino con el sueño de comenzar una familia. “Buma” de joven se caracterizó por tener un carácter intenso y emocional, la muerte de su familia judía durante la guerra fue un gran dolor que dejó una cicatriz en ella.

Su primer hogar en Avellaneda fue un departamento de un complejo en la calle Italia, luego sus padres, su hermana Myriam y ella se reubicaron en una casa que se encontraba en la esquina de Lambaré y Necochea. Su última estancia, antes de abandonar el municipio del conurbano bonaerense en busca de sus sueños, fue un hogar en la calle Montes de Oca.

La educación de las hermanas se desarrolló en la Escuela Nacional Primaria N°, en la calle 9 de Julio en Avellaneda, mientras que la secundaria la hicieron en la Enspa. En ninguno de estos lugares existe a día de hoy una referencia acerca del paso de Alejandra. Aunque en esta última existe la posibilidad de que se instale una placa en memoria a ella. Además de la educación primaria y secundaria, Alejandra se desarrolló como poeta en círculos literarios, talleres y encuentros de escritores, todos ubicados en Avellaneda.

Ya con una edad más avanzada, estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires. A los 19 años publicó su primera obra, titulada “La Tierra más ajena”, un año después, “La última inocencia", compuesto por veintidós páginas. Luego prosiguió con “Las aventuras perdidas” (1958) antes de emprender su viaje a la capital del amor, París.

Allí se instaló por cuatro años, en donde ejerció como traductora y escritora en revistas literarias. Durante esa época, Alejandra no la pasó bien, la depresión tuvo un rol importante en su día a día. A pesar de ello, logró relacionarse con personas célebres como Octavio Paz y Julio Cortázar entre otros. En 1962 se publicó una de sus obras más importantes titulada el “Árbol de Diana”. En 1964, regresó a Buenos aires tras no estar conforme con aquella vida europea. A partir de ese entonces prosiguió a publicar otros proyectos más, en los que se destacan “Los trabajos y las noches” (1965), “La condesa sangrienta” (1966), “Extracción de la piedra oscura” (1968) y “El infierno musical” (1971).

Pero luego de una vida repleta de intensidad, amor y sufrimientos, la historia de Alejandra Pizarnik tuvo un final trágico luego de que se quitara la vida en 1972 con tan solo 36 años producto de una gran depresión.