La nueva Ley de Etiquetado Frontal dispuso la obligatoriedad de informar sobre el exceso de azúcares, grasas y sodio que tenga todo alimento de manera bien visible en la etiqueta.
Mientras tanto, la misma legislación impide que lleve un dibujo que pueda atraer a los niños, por lo que el Capitán del Espacio, el famoso alfajor quilmeño tuvo que despedirse de su histórico dibujo de un niño astronauta que acompañó a varias generaciones.
Sin dudas se trata de un duro golpe para los más nostálgicos. El alfajor cambió su apariencia en su envase, pero su delicioso sabor permanecerá intacto.