DEPORTES | 20 AGO 2023

INDEPENDIENTE

El Rojo sufrió una dura derrota contra Colón en Avellaneda

Independiente tuvo un partido desastroso ante un rival directo y cayó 1 a 0 contra el Sabalero en Avellaneda para tener un mal debut en la Copa de la Liga.




Ni el equipo ni el entrenador tomaron dimensión del encuentro y así les fue. Lo jugaron como si fuera uno más, sin trascendencia y sin una idea de juego. Más allá de que estuvieron los refuerzos, los planteos no cambiaron.

La primera parte fue muy planchada y aburrida. El Rojo tuvo un poco más de profundidad en ataque y más aproximaciones, pero nada interesante. La única fue en el final, cuando Federico Mancuello ejecutó un tiro libre que tapó Ignacio Chicco y la mandó al tiro de esquina. El Sabalero casi no se aproximó al área rival.

El complemento fue un poco más entretenido. En el inicio fue más parejo, pero el conjunto santafesino entendió por dónde atacar: las pelotas paradas, la debilidad del Rey de Copas. Mientras tanto, el equipo de Ricardo Zielinski tuvo sus contraataques, pero los desperdició increíblemente.

A los 22 minutos, en un buen momento de Colón, Rubén Botta remató, Rey le tapó el remate, Mauricio Isla iba a rechazar, pero no vio llegar a Baldomero Perlaza, a quien derribó con un planchazo y Pablo Dóvalo marcó penal. A los 25, Ramón Ábila lo ejecutó pinchando la pelota, pero su tiro pegó en el travesaño. Tras un despeje, Independiente sacó el contraataque y nuevamente lo despilfarró.

Pero a los 30 minutos, tiro libre de la visita, mal rechazo de Matías Giménez, Perlaza metió la pelota en el área de vuelta con un cabezazo y apareció Alberto Espínola para definir ante la salida de Rey y puso el 1 a 0. Tras el tanto, los dirigidos por Zielinski tuvieron una reacción muy tibia, sin aproximaciones de peligro. Al término del cotejo, los hinchas despidieron a los jugadoers con silbidos e insultos.

Una vez más, Independiente decepcionó a su gente, que vino a alentar, a pesar del frío y la leve lluvia. Este partido era para ganarlo, en casa, para alejarse de la zona roja y ante un rival directo. Pero no generaron nada. Desastre. Sin ideas de juego, desconciertos en el fondo, con miedo al arco y con varios pases intrascendentes. No cambió nada. El próximo rival será Vélez el domingo a las 19:15 nuevamente en Avellaneda. Otro que sí o sí hay que ganarlo.