OTROS | 13 JUL 2023

SOCIEDAD

Representantes de RockyVida relatan los orígenes de la ONG y sus proyectos futuros

María Laura Castro y Francisco Juárez comparten en una entrevista la importancia del trabajo social que llevan a cabo cada uno de los integrantes, donde la solidaridad es un estilo de vida.




Por: Florencia Fernandez | @fflor27

Los voluntarios de la asociación civil Rock y Vida del barrio de Pompeya, que ha sido pionera en la lucha contra el estigma del VIH/SIDA, le brindan su granito de arena a la comunidad no sólo para educar y prevenir, sino que también enseñan oficios con una veta sustentable con el objetivo de ayudar a la reinserción laboral y además cuidar el medioambiente.

El proyecto comenzó con el área de salud, que realiza los testeos de VIH gratuitos y se encarga de la prevención, y luego se sumó el área de medioambiente, que lleva a cabo los talleres donde se capacita en tareas de reciclaje y producción de materiales sustentables, (como macetas hechas de papel recuperado), para reducir el daño ambiental y generar fuentes de trabajo.

Inició allá por el año 1994 de la mano de Carlo Volpe (fundador), a partir de una experiencia personal por la cual un allegado de él y su familia, que era portador del virus, pierde la vida tras contraer la enfermedad que acabó con su sistema inmunológico. Este hecho fue el disparador para Carlo, que tomó conciencia del contexto: el virus se esparcía por el mundo y en Argentina había un gran porcentaje de gente con VIH y no lo sabían.

“No lo sabían porque primero no teníamos la prevención, de escuchar sobre VIH y SIDA, no era común hablar de sexo, era tabú, y el estigma recayó primero alrededor de las personas homosexuales, creyendo que era la peste rosa, y luego se diseminó al resto de la sociedad”, dijo María Laura Castro coordinadora del área de salud de la ONG, en referencia a la situación que se vivía en aquella época.

Y agregó: “Entonces Rockyvida empezó una tarea cuerpo a cuerpo en los hospitales, acompañando a las personas durante muchos años, para poder erradicar el estigma, llegar a quienes tenían VIH y no lo sabían. Después surge la idea de los recitales masivos, de llegar con el mensaje de prevención a mucha gente ¿no?, no solamente para escuchar música, sino con un trasfondo, de cuidado, de: por amor cuido al otro y a mí mismo”.

Laura también relata que la iniciativa de realizar testeos en las calles, al principio, desató toda una polémica alrededor de aquello que sucedía una vez que la persona se enteraba que tenía VIH, la reacción que la noticia generaba. Por eso fueron pioneros acompañando y conteniendo, aunque al principio fueran tomados por locos. Tener testeos en un recital no era común, pero ellos insistían en que sí, ya que la gente iba con la temática en mente: el VIH, el Sida, el estigma, cero discriminación, cero muerte.

En esa primera vez tuvieron un convenio con el hospital Ramos Mejía, ellos realizaban la extracción, se llevaban la muestra de sangre y después cada persona debía ir a buscar el resultado al hospital. Pero sucedió que muy pocos iban, y fue en ese momento que decidieron cambiar de estrategia mediante la implementación del test rápido.

Así que después de mucha insistencia y trabajo continuo, fueron tomados en cuenta. A puertas cerradas en reuniones con representantes del gobierno de la ciudad, la nación, y el Ministerio de Salud, se establecieron en la ciudad los testeos rápidos a través de una capacitación del área de Sida de la Ciudad. La gente asistía a los recitales y se llevaba el resultado del testeo en el momento.

Francisco Juárez, coordinador del área ambiental, reveló que el motor que impulsa Rockyvida es garantizar el bienestar común mediante el servicio, donde el objetivo de ayudar también produce gratificación al sentirse integrado en la comunidad, por eso los talleres sustentables son gratuitos, con un bono contribución a voluntad.

De cara al futuro el área de ambiente prepara un proyecto de viviendas sustentables en conjunto con profesionales de la construcción, para lograr el sueño de la casa propia con material reutilizado y a un costo mucho menor que el del mercado actual. La idea consiste en diseñar paneles hechos de concreto, papel y aire, que son un 60% más livianos que los de concreto convencional.

Y lo que comenzó en las calles, derivó en la apertura del propio centro de testeos que funciona en la calle Cnel. Pagola al 3800 del barrio de Pompeya, una vez por semana, de 18 a 20 horas y está abierta a todo el que lo necesite de manera gratuita, en un ámbito que brinda apoyo y privacidad desde el año 2013, y ya van diez años.

Todos los talleres son gratuitos, pero el que puede aportar con un bono contribución a la continuidad del proyecto. Para inscripciones es necesario llamar al 11-5997-3967, o en sus redes sociales @rockyvida en instagram y info@rockandvida.org vía mail.