Por: Santiago Montenegro
El Cilindro estuvo de fiesta y dejó afónico a más de un hincha. Se necesitaba celebrar un triunfo de estas características. No venía teniendo buenos partidos por Torneo Binance y esto fue un desquite de todo lo no visto en el campeonato hasta ahora. Jugadores que se fueron silbados contra Barracas Central, ayer se retiraron aplaudidos. El clima que atravesó el Presidente Perón fue muy agradable y motivador, de cara a lo que se viene.
El encuentro comenzó parejo, con una Academia siendo más profundo en ataque, con algunos remates al arco, aunque sin nada interesante, y con una presión bien alta. Por su parte, Ñublense jugaba por los costados y buscaba el cabezazo. Las mejores oportunidades fueron, por el lado del local, una gran jugada por el sector izquierdo de Gabriel Rojas, definición de Jonatan Gómez y atajó Alison Pérez. Los chilenos llegaron un tiro cruzado de Juan Córdova que pasó cerca del palo. Sin embargo, mucho más no ocurrió y se fueron al descanso con un aburrido 0 a 0. El equipo de Fernando Gago se fue silbado.
Pero en el complemento, Racing encendió los motores. Y a los 5 minutos, Matías Rojas remató un gran tiro libre desde el costado izquierdo, Pérez no llegó por poco y abrió la cuenta para que explote la gente en un grito de gol. A los 8, buen pase de Maximiliano Romero para que Gabriel Hauche quede mano a mano con el arquero, remató y estiró la ventaja. Una ráfaga de goles en Avellaneda.
La Academia iba a tomarse un pequeño descanso, aunque seguía con amplio dominio del juego, e iba a calmar la intensidad. Una vez que recargó energía, volvió a la contundencia. A los 25 minutos, desvío de Pérez, la pelota le cayó a Juan Nardoni, metió un pase atrás para que aparezca Aníbal Moreno y ponga el 3 a 0 parcial. Pérez quedó estático en su arco. Lógicamente, el estadio se vino abajo y no paró de cantar. Sabían que con ese resultado se clasificaban primeros en el grupo A.
Para ponerle frutilla al postre a un partido que ya estaba sentenciado desde que comenzó la segunda mitad, a los 40 minutos, Nicolás Oroz sacó un gran tiro de esquina, Paolo Guerrero la bajó de cabeza para que aparezca Gonzalo Piovi, dispare y selle la merecida goleada académica. Tal era la alegría que Rojas, quien fue bastante criticado en los últimos días por su salida de Racing en libertad de acción para pasar a Corinthians, salió ovacionado y su nombre fue coreado, en su último encuentro en Avellaneda. “Oleeee, ole ole oleeee, Rojaaaas, Rojaaaas”, se escuchó desde las tribunas. Lo reemplazó Baltasar Gallego. Cuando el árbitro Kevin Ortega pitó el final, las sonrisas de oreja a oreja podían notarse en la gente.
A pesar de que alternó partidos buenos y malos, la Academia pudo clasificar a octavos una fecha antes y primero, en un grupo donde se encuentra Flamengo, el vigente campeón. Sigue habiendo falencias a corregir, pero ayer tuvo un buen encuentro y mereció el triunfo. Más que nada, en la segunda etapa. El elenco trasandino casi no le generó esfuerzo a Gabriel Arias. Ahora se sentará tranquilo a esperar quién será el próximo rival de la Libertadores. Por el momento puede ser Flamengo, Nacional, River, Argentinos, Atlético Mineiro o Atlético Nacional. Mañana se definen los restantes y el sorteo será el 5 de julio a las 13:00. Mientras tanto, la cabeza debe estar enfatizada en el cotejo contra Colón en Santa Fe del domingo a las 17:00.