Independiente se quedó con una nueva edición del clásico de Avellaneda al vencer 1-0 a Racing en el estadio Libertadores de América, por la fecha 13 del Torneo Apertura. El único gol del encuentro lo convirtió Gabriel Ávalos en el tramo final del partido, mientras que Adrián “Maravilla” Martínez desperdició un penal clave para la visita.
El encuentro encontró a ambos equipos en momentos distintos. El Rojo llegaba golpeado, tras dos derrotas consecutivas y con el entrenador Gustavo Quinteros cuestionado, mientras que la Academia atravesaba una racha positiva de nueve partidos sin caídas y buscaba consolidarse en los primeros puestos.
El inicio fue trabado y con pocas situaciones claras. Independiente intentó imponer condiciones desde la intensidad, aunque careció de claridad en los últimos metros. Racing, por su parte, apostó al juego directo y generó la primera aproximación con un intento de Santiago Solari que pasó cerca del palo.
Con el correr de los minutos, el partido se volvió friccionado, con múltiples infracciones y acciones polémicas en las áreas que el árbitro Nicolás Rey Hilfer decidió no sancionar. Recién pasada la media hora, el local logró inquietar con un remate de Santiago Montiel.
La jugada más determinante del primer tiempo llegó tras una acción de Maximiliano Salas —con asistencia previa de Fernández— que derivó en una mano de Sebastián Valdez dentro del área. Tras la intervención del VAR, el juez sancionó penal, pero Maravilla Martínez falló su ejecución al intentar picarla y enviar la pelota por encima del travesaño.
El error del delantero generó reacciones inmediatas en el estadio, desde el alivio local hasta la frustración visitante, e incluso provocó incidentes en la platea que obligaron a detener momentáneamente el juego.
En el complemento, el desarrollo se volvió más dinámico. Independiente avisó primero con un remate de Iván Marcone que exigió a Facundo Cambeses. Racing respondió con situaciones claras, pero volvió a fallar en la definición: Martínez no logró empujar la pelota debajo del arco y un centro peligroso de Solari sembró incertidumbre en la defensa local.
Sin embargo, cuando el partido parecía encaminado al empate, apareció Ávalos. El delantero paraguayo capitalizó una asistencia de Montiel y definió con precisión para marcar el 1-0 definitivo y desatar el festejo en Avellaneda.
Con esta victoria, Independiente volvió al triunfo, se revitalizó en la tabla y mantiene sus aspiraciones de clasificar a los play-offs. Racing, en cambio, dejó pasar una gran oportunidad y pagó caro su falta de eficacia.