Independiente no logró sostener la ventaja y Newell’s rescató un empate 1-1 en el Coloso Marcelo Bielsa, en un partido correspondiente a la segunda fecha del Torneo Apertura de la Liga Profesional. El Rojo se había puesto en ventaja con un gol de Gabriel Ávalos, pero Michael Hoyos marcó en el cierre y evitó la derrota del conjunto rosarino.
Ávalos fue la gran figura de la noche. El delantero cumplió con todo lo que se le exige al puesto: luchó de espaldas, ganó en el juego aéreo, fue descarga constante para los volantes y coronó su actuación con el gol, una faceta que el año pasado le había sido esquiva y por la que había recibido críticas.
Sin embargo, Independiente volvió a mostrar que aún no es un equipo confiable para cerrar los partidos. Lo que pudo haber sido un arranque ideal de seis puntos terminó reducido a apenas dos, una cosecha pobre para un equipo que no disputa competencias internacionales y que tiene como principal objetivo ser protagonista en el ámbito local.
En el debut, una expulsión innecesaria de Montiel condicionó el encuentro ante Estudiantes, que terminó en empate tras haber estado en ventaja. En Rosario ocurrió algo similar, aunque con otro desarrollo. El equipo de Gustavo Quinteros fue superior durante buena parte del encuentro, pero se quedó en el tramo final y permitió que Newell’s creciera.
El primer tiempo fue discreto y con pocas situaciones claras. Apenas un remate potente de Fernández y un cabezazo de Goitea, bien resuelto por Rodrigo Rey, habían generado peligro hasta la apertura del marcador. A los 34 minutos, Ávalos ganó de cabeza y peinó la pelota para Malcorra, quien condujo y habilitó a Abaldo. El extremo sacó un remate que obligó a la volada de Arias, pero el rebote quedó para el propio Ávalos, que definió de primera para el 1-0.
Con la ventaja, Independiente manejó la pelota, aunque sin profundidad. Newell’s, en cambio, apostó a la actitud y al empuje de su gente. El equipo local nunca dio señales de resignación y encontró respuestas en el banco. Los ingresos de Russo y Núñez le aportaron mayor movilidad, y a los 17 minutos del segundo tiempo llegó el cambio clave: Michael Hoyos entró para acompañar a Cóccaro.
A partir de allí, Newell’s sumó gente en ataque, presionó alto y empezó a lastimar con centros al área. Independiente, por su parte, comenzó a perder la pelota rápidamente y a replegarse cada vez más cerca de su arco.
El empate llegó casi por decantación. A los 45 minutos del complemento, una pelota suelta dentro del área encontró a Hoyos, que metió la cabeza y decretó el 1-1. En los minutos finales, incluso, el local estuvo más cerca de quedarse con la victoria.
El resultado final terminó siendo más valioso para Newell’s. El Rojo, en cambio, se fue con la sensación de haber dejado escapar dos puntos. El equipo muestra una mejora en carácter e intención, pero sigue pagando caro los errores no forzados y la falta de contundencia para cerrar los partidos.