domingo 07 de marzo de 2021 - Edición Nº823

Nacionales | 12 feb 2021

Contaminación

Tomarán muestras de sangre de personas que viven cerca del Riachuelo que podrían estar intoxicadas con plomo

ACUMAR realizará extracciones de sangre a un grupo de vecinos de Avellaneda, Lanús, Almirante Brown, Ezeiza, La Matanza y Esteban Echeverría. Este metal pesado puede tener consecuencias graves y permanentes en la salud y afecta principalmente a los niños, impactando en el desarrollo del cerebro y el sistema nervioso.


Un equipo de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) realizará en los próximos días extracciones de sangre a cerca de 90 personas que viven cerca de este cauce de agua y que, por sus historias clínicas, podrían estar intoxicadas con plomo.

De acuerdo con lo que informó el organismo, el operativo se llevará a cabo a lo largo de todo este mes, en diez jornadas y en las Unidades Sanitarias Ambientales que tiene en la Ciudad de Buenos Aires y en los partidos bonaerenses de Avellaneda, Lanús, Almirante Brown, Ezeiza, La Matanza y Esteban Echeverría.

La población convocada para esta ocasión se determinó a partir de los registros ambientales que ACUMAR debió elaborar como parte de las Evaluaciones Integrales de Salud Ambiental en Areas de Riesgo, en el marco de su misión de sanear la zona, altamente contaminada desde hace décadas.

Al mes de octubre de 2020, unas 389 personas de la cuenca se encontraban en seguimiento por el equipo de toxicología de este organismo ya que presentaban resultado de plombemia (acumulación del metal pesado en el cuerpo) por encima de los valores de referencia.

Las causas de la intoxicación

Según se detalló, Acumar identificó como fuentes principales de contaminación en la Cuenca Matanza Riachuelo las actividades laborales informales tales como el acarreo y acopio de chatarra; la quema de residuos eléctricos y electrónicos; y el reciclado informal de baterías o formal sin los elementos de protección personal y buenas prácticas de cuidados.

En muchos casos, los niños que habitan en los alrededores se encuentran expuestos a estas situaciones porque las mismas se realizan en su propio hogar, o porque acompañan a los adultos responsables que hacen esas tareas. Otras fuentes de exposición son los suelos contaminados por acopio de chatarra o de origen fabril, así como pinturas con plomo en los domicilios.

Al detectar posibles fuentes de contaminación, las autoridades del ente que conduce Martín Sabbatella evalúan a la población potencialmente expuesta y la cita para realizar una consulta toxicológica.

El objetivo es determinar si los individuos tienen altos los niveles de plomo en el cuerpo, lo cual se descubre a través de una muestra de sangre capilar. También se cita a todos aquellos que ya tengan plombemia elevada confirmada para hacer un seguimiento de sus casos.

Luego, las muestras recolectadas son enviadas a la Red de Laboratorios Toxicológicos de ACUMAR, que funciona en el ámbito de los hospitales de Pediatría SAMIC "Prof. Dr. Juan Pedro Garrahan", el Hospital Interzonal de Agudos Especializado en Pediatría "Sor María Ludovica", y el Hospital Nacional "Profesor Alejandro Posadas". En ellos se realizan los análisis para determinar la cantidad de plomo en sangre.

Esta clase de intoxicación suele ser silenciosa, ya que es un trastorno de presentación subclínica. Por ello, su diagnóstico requiere análisis al detectarse posibles fuentes de contaminación.

Las consecuencias

Los niños son especialmente vulnerables a los efectos tóxicos de este elemento, que puede tener consecuencias graves y permanentes en su salud, afectando en particular al desarrollo del cerebro y del sistema nervioso. No obstante, se sabe que el plomo también causa daños permanentes en los adultos, por ejemplo, aumentando el riesgo de hipertensión arterial y de lesiones renales.

De confirmarse la intoxicación y, según los valores hallados, se indican recomendaciones higiénicas dietéticas, tales como asegurar una adecuada alimentación, evitar que los menores de edad jueguen con artículos metálicos que puedan contener el material, o alejarlos de ambientes que fueran utilizados para realizar trabajos o actividades con metales.

En el caso de personas con plombemias muy elevadas, se indica tratamiento médico específico que es supervisado por el equipo de toxicología de ACUMAR.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias